miércoles, 6 de junio de 2007

"Crónica fugaz de un ChakaFest más fugaz"

*El presente post se debe leer bajo la lógica de un viejo programa de detectives gringos que nunca se despeinan y tienen una amante en cada jefatura que pisan (de nuevo) y usan trajes comprados en Milano. Imaginen una voz de narrador (que aún no me sale) al leer esta crónica. ¿Por qué imaginar esta voz? Pues porque si, ¿no? Se escucharía chingón.


8:00 am - Promete ser un día excitante, lleno de colorido y de sonidos. Hoy, 2 de junio de 2007 se llevará acabo el ChakaFest. Es como celebrar los 15 años de una hija, una hija que el día de hoy dejará de ser señorita.... para convertirse en mujer de mundo. Me levanté casi sin pensarlo, me puse un pans medio puerco para salir y reflexionar lo que en las próximas horas serían mis actividades ligadas a la fama y la fortuna, al supremo rock y sus pecados, al dinero, al licor, a todo lo que un ser humano plasma en su imaginación como metas inalcanzables y que yo sería capaz de lograr.

10:00 am - Los últimos preparativos, todo listo para esperar la hora acordada para iniciar el viaje. Me quedan un par de horas, tomo un libro y me entrego a la lectura relajante.

1:30 pm - Acudo al llamado del Ren -quien sería el conductor de la gira- para abordar la hasta ese momento llamada "Paloma": una camioneta blanca, con facha de pocos amigos y con una capacidad de carga de 3 y media toneladas -al principio nos imaginábamos un camión de redilas, de esos con los que uno se cambia de casa, pero no- suficiente para albergar al grupo de surf que iríamos a buscar y su equipo de batalla playera.

2:30 pm - Seguimos pensando que sería buena idea mandar a la banda de surf en camión o microbús, la Paloma no tiene buena voz, enciende al 4to intento y ya van varias veces que amenaza con dejarnos tirados porque la palanca de velocidades requiere de empujones de guarura para entrar. Se pone ruda.

3:30 - Los Idolos del ring estaban casi listos, nomas faltaba su baterista emergente, un Doctor, ya que el de rigor había sufrido un accidente en carretera horas atras. Llegamos a suponer que a lo mejor era cosa de algún karma, los Idolos habían cambiado de alineación ya varias veces, sobretodo de baterista, "puede que tengan una maldición" le dije al Ren, pero no lo tomamos en serio. También estaban listos -desde hace rato- dos amigos nuestros, integrantes de La Bitacora, programa de radio, que al igual que nosotros, estaban en pausa intertemporada, de ellos estaban Pepe y Ericka, como siempre puestos para echar mano de lo que hubiera para sacar adelante una onda de esta categoría. La neta no sabemos que pasa con los miembros restantes de la Bitacora, estaran perdidos o de mojados, quien sabe.

4:00 pm - Hemos recibido ya varias llamadas del Bob donde informa preocupado que no ha habido quien abra la puerta del Saccro -que prometieron abrir a las 3- y que llegó ya hace un rato junto con Fer, el ingeniero de sonido. No sabemos que onda, no hay respuesta a las llamadas hechas al administrador del lugar. Nosotros seguimos en la búsqueda de camino y pasamos a recoger baterista y amplificador; de paso, el grupo se surte de caguamas y comida chatarra. Uno nunca sabe. La Paloma por poco se queda a medio intento de dar una vuelta en 'U', Ren no se percató que estaba encendida y le dió sobremarcha, el motor crujió pero nos dimos cuenta a tiempo y la reversa entró de milagro. Abordamos de nuevo el transporte y agarramos para el periférico, ahora si, hasta el DF.




4:15 pm - "Allá atras van asándose como indocumentados como en trailer de pollero" decíamos en broma desde la parte delantera. Nosotros también estábamos en un sauna motorizado, pero ya estamos en camino. Suena el teléfono, es Bob, dice: ¿Por dónde van? Pasando Lechería, apenas entrando a la pista, respondo. Pues regresen, no hay quien abra la puerta y acaban de avisarme que no vendrá nadie de la administración. No lo creíamos, estábamos seguros de que se trataba de una broma, pero no. La única explicación fue que hubo un accidente y mucha limpieza, problemas con delegación, apenas hoy nos enteramos y ustedes disculpen. Tomamos la desviación más cercana.


4:20 pm - "Se preguntarán por qué estamos en la López Portillo" le dije al lider de los Ídolos en la parte calurosa de La Paloma. Sus rostros revelaban que posiblemente pensaron que se trataba de un secuestro y que el ChakaFest era sólo un telón que caería al dispararles en la cabeza y vender su equipo técnico. Nos estorbó el Tren por unos minutos, el calor era aún más intenso, hacía falta encontrar un lugar donde bajarnos de la camioneta y asumir la noticia.

4:30 pm - Logramos parar frente a un fraccionamiento y bajarnos de La Paloma, sudábamos como si en realidad se tratara de una carrera de vida o muerte, habíamos tomado un color bronceado metálico, el aroma era a ser humano vivo y correteado. Hablamos con los ahora indocumentados surferos y nos tomamos unos minutos para llenar los pulmones de aire sucio pero no viciado y hacer las llamadas correspondientes para lograr aminorar el número de invitados que se llevarían un chasco si llegaban al Bar a la hora pactada. Las caguamas seguían saliendo de por debajo de los asientos traseros, no me explico a qué hora se hicieron de tantas, parece que no se acaban.

5:00 pm - La Paloma amenazó con no agarrar la vuelta en 'U' pero llegamos -de nuevo- a dejar al Doctor Baterista al lugar donde lo encontramos. Siguen circulando las caguamas y el calor hace parecer que nunca les dimos ni un trago. Bob llama de nuevo y proclama: "Tenemos de dos sopas: Ciudad Azteca o Xochimilco", no entendí nada en ese momento, no se si está sugiriendo visitar a sus tías o a sus amigas de semblante suave y prometedor. Él explica que esos lugares son para reubicar la frustrada tocada. No puedo evitar echar a reir, no puedo creer que 3 horas antes quiera mandar bandas equipo técnico y público a semejantes distancias. De mi boca salen un par de insultos y desechamos esa idea. Se pone un letrero explicando la situación y nos ocuparemos de regresar a las bandas a donde las habíamos encontrado, ya habría tiempo de poner nuevo lugar y fecha. Dejamos al baterista heredero de hipócrates y unos envases vacios. Emprendemos otro pequeño viaje.

5:15 pm - Había hecho ya una llamada al Doctor Von Choko, que ya había frustrado su intento de usar una automóvil de un amigo suyo que por entregarse a los placeres carnales motorizados había sufrido ya un accidente (el karma!). Le informé de la situación y que no se molestara en salir de casa, al menos no hasta nuevas noticias. Tomaríamos una ruta cerca del Jean Piaget, así lo pidió el lider de los ilegales atras refugiados. En una subida no muy transitada La Paloma dió señales de necesitar atención médica inmediata -maldición! dejamos al Doc atras y al otro le pedí que no saliera. Idiota!- sin remedio, se detuvo moribunda. "ya no se llamará Paloma, será Scary Truck" bautizó Ren al tiempo de echar a reír, qué nos quedaba; demasiadas malas noticias en muy poco tiempo. Ni parece que apenas pasaran 3 horas. Definitivo, La Paloma no tenía gasolina, el tacometro -hasta ahora todo coincidía- no servía.

5:30 pm - Hay otra camioneta parada atras de nosotros, también se quedó parada. Tratamos de hacerla arrancar, el conductor nos traería gasolina de lograrlo. Nada. Hacemos una llamada a Von Choko "no tenemos gasolina, ¿nos puedes alcanzar en el carro?". Venía en camino, tampoco podía creerlo. Tres grupos de personas en 3 lugares diferentes y 3 veces se habían desencadenado sucesos que rayaban en relatos de Carlos Trejo pero sin fantoches Si era algún Karma.

5:45 pm - Decidimos ir a comprar alimento y cigarros, por fortuna la tienda esta a unos 200 metros cuesta arriba. Platicamos sobre la mala suerte, el mal de ojo y de La Paloma -¿o los bateristas?- como culpable de nuestra parte del mal Karma. Regresamos al vehículo y los Ídolos ya se instalaron, quizá resignados, a tocar la guitarra, comer botana y rolar la caguama. "Fiestas Rodantes!" decíamos entre carcajadas, cualquier cosa era buena para aminorar el peso del día. Llega Von Chokolate y salimos en busca del líquido vital.

5:50 pm - "Hasta me asustó el Bob cuando me habló -contaba Choko- no me insultó y habló amablemente, como quien se arrepiente de sus pecados" cosa increíble dada la costumbre de saludar a la gente con semejante repertorio de calificativos folkloristas del Bob. Gasolina lista en botes y por poco tomamos el camino equivocado para llegar a la Camioneta del Miedo. Me cuenta la historia de su amigo y el choque. Reímos y celebramos su osadía, lanzamos alabanzas a su novia y llegamos con el resto de la tripulación ahí naufragada.

6:00 pm - No hay cucurucho. Ya no es posible, ¿qué más puede pasar?. Usamos los envases plásticos de refresco que acabamos de tirar. Como tampoco contábamos con navajas usamos herramientas, corcholatas y encendedores. Un intento fallido: demasiado corto, Choko se empapa las manos en gasolina. "no me acerquen cigarros" dice entre carcajadas de incredulidad. Por fin se logra echar el combustible. ¡Todos abordo!

6:20 pm - Escoltados por el automovil del Choko llegamos al cuartel de los Ídolos del Ring. Bajamos el equipo, algunos usan el baño y las despedidas no se hacen esperar acompañadas de celebraciones, risas y mentadas. La Paloma sale hacia su estacionamiento y nosotros llevamos a dos guitarristas otrora indocumentados a su edificio a unos kilómetros.

6:45 pm - Llegamos a donde comenzamos. Aún no lo podemos creer. Hablamos de capitalizar eso de las Fiestas Motorizadas, reímos más. Nos enteramos que el ferviente Bob aún sigue en el DF, él sabrá qué hacer. Las Bandas han sido avisadas, el público comienza a dejar mensajes y correos por su sorpresa. Entro a casa, 7 horas antes de lo planeado, cansado como para desaparecer en otra aventura extrema. A descansar, ver un pedazo del fútbol, buscar mi libro matutino, doblarme de la risa cada vez que cuente esta anécdota. Ni hablar, qué remedio, el precio de ser novatos. Ya habrá tiempo para la revancha.